sábado, 4 de agosto de 2012

BIOGRAFÍA JORGE LUIS BORGES

                                                             Jorge Luis Borges






(Buenos Aires, 24 de agosto de 1899 - Ginebra, 14 de junio de 1986)
Ensayista y poeta argentino. Su familia, de posición acomodada, lo mando a estudiar a Ginebra, después de realizar sus primeros estudios en la capital porteña. En Ginebra entró en relación con los ambientes culturales y políticos de la época, conociendo a Joyce, Lenin y Trotsky. Su primera actividad fue la lingüística. Escribió su primer cuento a los seis años. 

Al terminar la Primer Guerra Mundial, pasó a vivir a Londres y más tarde a Madrid, donde conoció a los escritores integrados en el ultraísmo, publicando su primer poema en una revista de esta tendencia. 
En 1924 volvió a su patria, fundó la revista «Prisma» y, más tarde, «Proa». En esta última se publicaron, en 1926, todos sus escritos sobre literatura gauchista, que por aquel entonces adquiría grandes esplendores, dejando profundas huellas en el estilo de Jorge Luis Borges y dando paso a un «vanguardismo criollo» en lo que respecta al fondo y a la forma.
Se aprecia, tanto en su verso como en su prosa, la presencia constante del dualismo realidad-fantasía, que tantos críticos han apuntado como raíz última de Borges. Por una parte, utiliza el dato histórico, la inteligencia fría; por otra parte, las opiniones y los aconteceres más inverosímiles, fruto de una fantasía sin límite.

Se aprecia, tanto en su verso como en su prosa, la presencia constante del dualismo realidad-fantasía, que tantos críticos han apuntado como raíz última de Borges. Por una parte, utiliza el dato histórico, la inteligencia fría; por otra parte, las opiniones y los aconteceres más inverosímiles, fruto de una fantasía sin límite.

Tal se manifiesta en «El idioma de los argentinos», colección de artículos en los que defiende la necesidad de crear un idioma nuevo, resumen de las lenguas habladas en Buenos Aires. En «Cuadernos de San Martín» y en tantos otros cuentos aparece plenamente perfilada una de las principales características de su haber literario: el portentoso uso del vocabulario porteño, el signo popular, el vértigo de la metáfora. 
La gracia de sus relatos reside en que todo se presenta formando un conjunto único. La pureza de su excelente labor literaria, las exigencias que ésta encierra, le han convertido en un escritor exquisito, que ha hecho afirmar a algún crítico que Borges es «un escritor para escritores». 

BIOGRAFÍA JULIO FLOREZ

                                                                 Julio Florez

Poeta boyacense (Chiquinquirá, mayo 22 de 1863 - Usiacurí, Atlántico, febrero 7 de 1923). Julio Flórez fue el séptimo de los diez hijos del médico liberal Policarpo María Flórez, presidente del Estado Soberano de Boyacá en 1871, y de Dolores Roa de Flórez, dama perteneciente al partido conservador colombiano. Educado bajo estricto control religioso en los colegios de Chiquinquirá, nacionalmente conocida como la Villa de los Milagros, y sede de la Orden Dominicana de sacerdotes católicos que administran la fe de los creyentes en el poder sobrenatural de la Virgen del Rosario, llamada la Patrona de Colombia, Julio Flórez recibió el don de la poesía, al igual que sus hermanos, entre los que se destacaron el médico Manuel de Jesús, el abogado Leonidas y el ingeniero Alejandro A. Flórez. A los 7 años escribió sus primeros versos conocidos. Durante 1879 y 1880 continuó sus estudios en el Colegio Oficial de Vélez, donde su padre era rector. En 1881 la familia se trasladó a Bogotá, donde el padre se desempeñó como representante a la Cámara por Boyacá; Julio entró a estudiar literatura en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y Alejandro A. fue a la Escuela Superior de Ingeniería Civil y Militar, donde cinco años más tarde se graduó como ingeniero. Las guerras civiles que azotaban el país desde los comienzos de la república, incidieron directamente en la población colombiana, afectando su estabilidad socio-económica y malogrando las probabilidades de educación. 
Julio Flórez tuvo que interrumpir sus estudios por esta causa y, dada la condición bohemia de su carácter, nunca retomó la senda académica, no conoció ninguna lengua extranjera y el estudio de los clásicos fue insuficiente como para medirse con algunos de sus contemporáneos que, con mejores oportunidades o mayores intereses culturales, lograron coronar una carrera profesional o, al menos, alcanzar un nivel de educación aceptable para las exigencias capitalinas. En cambio, comenzó a frecuentar los ambientes literarios donde entabló relaciones con personas de gran valor artístico y humano, como el poeta Candelario Obeso, quien no solamente recibió el rechazo general por su raza, sino también por refutar los cánones de vida ordenada impuestos por la Iglesia y la sociedad bogotana. A partir de 1882 Flórez abandonó la casa paterna y pasó a compartir el hogar (y la excelente biblioteca) de su hermano Leonidas, al lado de sus sobrinos Esther y Leonidas Flórez Alvarez. Pero en 1883 la carrera fulgurante de este hombre público (abogado, cónsul y escritor) fue cortada trágicamente durante los disturbios políticos originados por la pugna de los tres candidatos a la Presidencia de la República (Rafael Núñez, José Eusebio Otálora y Solón Wilches), cuando Leonidas fue herido en un mitín armado que se presentó en la Plaza de Bolívar, a causa de cuyas secuelas moriría psicológicamente destruido cuatro años después. En 1884 Candelario Obeso se suicidó y en su sepelio el joven Julio Flórez, de 17 años, exaltó su memoria en versos emocionados. Esta primera irrupción en la tribuna pública marcó el principio de su carrera. En 1886 su nombre apareció entre los bardos consagrados en la antología poética La Lira Nueva, publicada por José María Rivas Groot. A partir de 1887 y tras la muerte de Leonidas, Julio Flórez dejó la casa fraterna y comenzó una vida independiente, sosteniéndose con el producto de su actividad artística, que en Colombia ha sido siempre mal reputada y peor remunerada. Así, atravesó una larga etapa de hambres de poeta>,, como él la describiría posteriormente. Su gran orgullo político no le permitió claudicar de sus convicciones liberales para aceptar posiciones ofrecidas por el gobierno conservador, como un puesto en la Biblioteca Nacional o un consulado en el exterior. La racha de infortunios familiares continuó con la tragedia protagonizada por su hermano Alejandro A. en 1891. En 1892 murió el padre, en medio de hondas amarguras personales y de decepciones políticas producidas por el desastre que, según el partido liberal, significaba el gobierno de la Regeneración. De sus amores juveniles sólo quedan ligeras referencias en su biografía, contadas por su sobrino Leonidas Flórez y por él mismo, en reportaje que le hiciera en Panamá Luis Enrique Osorio, en 1922. Flórez fue un hombre de gran éxito con las mujeres, quienes lo adoraron y muchas estuvieron dispuestas a entregar hasta su honor con tal de conseguir su amor. Pero por la índole incorruptible de su educación católica, parece que tuvo conflictos para deslindar los conceptos de amor carnal versus amor platónico, y las relaciones que sostuvo durante sus 42 años de vida, antes de conocer a su esposa Petrona Moreno Nieto, revistieron siempre un carácter pasajero. El erotismo es uno de los rasgos más marcados de su poesía y la mórbida sensualidad de sus rimas sirvió muchas veces como piedra de escándalo para sus seguidores. Hoy ésta misma se ha convertido en la mayor fuente de sus éxitos. En 1883 Flórez publicó su primer libro de poesía, Horas, cuyo título le sugirió José Asunción Silva. Flórez comprendió bien el espíritu de su amigo y su rechazo al ambiente bogotano, que le fuera tan hostil a quien algunos apodaban "José Presunción Silva". Cuando se suicidó Silva, en 1886, Flórez declamó en sus funerales una elegía que fue condenada como blasfémica por el obispo de Bogotá, quien propinó al poeta una seria amonestación al respecto. Su fama como trovador y personaje romántico seguía creciendo. En 1895 ya había logrado superar las dos grandes desventajas del hombre colombiano: el ser provinciano y el ser pobre. Su valor personal y su arte lo habían colocado muy alto en el panorama cultural, los críticos locales más exigentes se ocupaban de su obra, su presencia era solicitada en los círculos exclusivos de la sociedad capitalina. Las damas suspiraban o se sonrojaban a su paso, los jóvenes lo envidiaban y los escritores nóveles viajaban a Bogotá con la ilusión de conocer al Divino Flórez, como lo llamaría su amigo y admirador Guillermo Valencia al dedicarle su libro Cigüeñas blancas, o escucharlo cantar (acompañado de su guitarra o al piano por su amigo el maestro Emilio Murillo), la famosa canción "Mis flores negras", cuya paternidad musical ha sido tan discutida, no así la de su texto, que ha quedado consagrado como suyo. Flórez se había convertido en el bardo de moda, amado por el pueblo porque sabía pulsar la fibra de los sentimientos de su raza. Sin embargo, su falta de cuidado y su generosidad en la entrega de sus producciones repentinas, a tipleros y serenateros, originó que muchos poemas no terminados ni corregidos ni pulidos fueran publicados sin su permiso y siguieran circulando, lo que ocasionó un menoscabo en el nivel de calidad de su obra. Sobre este tema el severo crítico Maximiliano Grillo dijo, en 1895: Admiramos en Flórez el poeta natural que hace estrofas armoniosas, de contornos puros, compuestas no al calor de una inspiración desordenada, sino en horas de recogimiento, cuando parece olvidarse del aplauso pasajero.Julio Florez ha pasado a la historia como un bardo popular, que supo interpretar los amores y los dolores de la raza colombiana bajo temas. absolutos como la naturaleza, la madre, la patria, la amada y la muerte. Su fama como el último becqueriano, según palabras de Max Henríquez Ureña, ha desbordado las fronteras nacionales [Ver tomo 4, Literatura, "La Gruta Simbólica",

BIOGRAFÍA MARÍA MERCEDES CARRANZA


Maria Mercedes Carranza

Poetisa y periodista colombiana nacida en Bogotá el 24 de mayo de 1945 y fallecida el 11 de julio de 2003. Hija del poeta y diplomático Eduardo Carranza, viajó desde temprana edad a Europa en compañía de su padre, donde se establecieron en España y Francia. De esta manera, María Mercedes Carranza tuvo la oportunidad de conocer e interactuar con algunos de los poetas más reconocidos de la época; entre ellos, Panero, Rosales, Ridruejo y Luis Felipe Vivanco. Concluyó sus estudios en la Universidad de los Andes, donde obtuvo una licenciatura en Filosofía y Letras. 

Ejerció el periodismo trabajando para periódicos como El Siglo de Bogotá y El Pueblo de Cali, donde dirigió las páginas literarias Vanguardia y Estravagario. Durante trece años fue jefe de redacción de la revista Nueva Frontera. Durante los años que precedieron su muerte estuvo a cargo de la sección de crítica literaria de la revista Semana. 

En el ámbito político, María Mercedes Carranza apoyó la campaña a la presidencia de Luis Carlos Galán por medio del movimiento Nuevo Liberalismo y fue parte de la Asamblea Constituyente de 1991. En al año 1986 asumió la dirección de la Casa de Poesía Silva de Bogotá. A un nivel más personal, la triste situación del país la afectó directamente cuando su hermano Ramiro Carranza fue secuestrado por las FARC. Por esta razón, hasta poco antes de su muerte lideró una campaña por la paz que buscaba la liberación de los secuestrados.  Aunque solía exhibir un temperamento alegre y risueño, de vez en cuando a María Mercedes se le oscurecía la mirada y comentaba entre suspiros: "¡Ay, este país nos está matando!". 

Entre algunos de sus libros de poesía más reconocidos figuran “Vainas y otros poemas” (1972), “Tengo miedo” (1983), “Hola, soledad” (1987) y “Maneras de desamor” (1993). Adicionalmente, publicó otros libros de cuentos, antologías y un texto crítico sobre la poesía de su padre titulado "Carranza por Carranza" (1985).



 el primer jueves de julio Temprano, esa misma noche, había compartido con un grupo de sus amigos más cercanos. Se habló de poesía, como siempre. Se habló también del terrible drama de Colombia, un país sometido al horror de varias guerras civiles superpuestas. María Mercedes repitió la frase que ya era en ella como una letanía: “¡Este país nos está matando!”, pero ninguno de sus amigos advirtió en ella ninguna señal del inminente suicidio.
María Mercedes había sufrido en carne propia los trágicos golpes de la violencia colombiana. Varios de sus mejores amigos murieron asesinados, en el curso de los últimos diez años. Dos de sus amigas más entrañables perdieron la vida recientemente por causas relacionadas con la situación que vive el país. Su hermano Ramiro fue secuestrado hace año y medio sin que los secuestradores se hayan dignado siquiera informar sobre su estado de salud. Las autoridades se desentendieron de este secuestrado, que parecía incomodarles. Los esfuerzos angustiosos de María Mercedes para lograr alguna forma de contacto con los secuestradores fracasaron. La intelectualidad colombiana, presa de la frivolidad que es una de sus características tradicionales, no hizo otra cosa que formular frases amables de conmiseración. Algunos, más sinceros, se excusaron de firmar llamamientos por la libertad del secuestrado, por temor a las represalias de los secuestradores. Otros, más cobardes, dejaron de hablar con María Mercedes para no pasar por la incomodidad de explicar su temeroso silencio.Después de sufrir una larga depresión, María Mercedes Carranza se quitó la vida el 11 de julio de 2003 en su apartamento de Bogotá al tomar una sobredosis de píldoras antidepresivas. En su honor, el presidente de la época, Alvaro Uribe Vélez, declaró un minuto de silencio. Junto a su lecho de muerte, yacía un poema de su padre que leía: “Todo cae, se esfuma, se despide, y yo mismo me estoy diciendo adiós”. Tenía 58 años de edad cuando falleció. Murió porque ya no resistía tanto atropello, tanta injusticia, tanta locura. Algunos recuerdos de esta gran poeta se encuentran en el museo "la casa silva" donde se encuentran estos recuerdos y de otros grandes poetas.

BIOGRAFÍA JOSE ASUNCION SILVA

                                      JOSÉ ASUNCIÓN SILVA






(1865-1896)
José Asunción Silva nació en Bogotá (Colombia), el 27 de noviembre de 1865, en el seno de una familia burguesa que poseía una empresa de objetos de arte. Sus padres eran Vicenta Gómez Diago y Ricardo Silva Frade.
La belleza, inteligencia, timidez y afectado comportamiento de Silva fue burla de sus compañeros de colegio, que le llamaban sarcásticamente “José Presunción” o “La Casta Susana”. Él, un niño sobreprotegido por su familia, acentuó su timidez y se encerró en sí mismo durante su niñez, escribiendo ya en esta etapa sus primeros poemas.
Esta precoz afición literaria viene determinada por el ambiente de libros que se veía en su casa, ya que su padre Ricardo, miembro del grupo El Mosaico, también se dedicaba a la escritura y en su hogar se vivían animadas tertulias literarias.



En 1884 comienza a colaborar con su padre en sus negocios y se traslada a Europa, residiendo en Francia, Suiza e Inglaterra. En el viejo continente conoce la vida bohemia y frecuenta la obra de los poetas simbolistas, siendo habitual acompañante de Stéphane Mallarmé. También entabló amistad con el escritor irlandés Oscar Wilde.
Retornado a Colombia, Silva viviría una tragedia que marcaría su existencia, la cual ya había conocido las muertes próximas de sus hermanos Andrés Guillermo, Alfonso e Inés.
La que más daño le haría fue la de su hermana favorita, Elvira, que murió de pulmonía en 1891.
Además, por esa época, la empresa familiar fue declarada en quiebra económica y sus artificiosas actitudes de dandy no son demasiado bien recibidas por la sociedad de la capital colombiana.
Para intentar ganarse el sustento consiguió, por influencias, un trabajo gubernamental en Venezuela, ocupándose desde 1894 como secretario de la delegación colombiana en Caracas.
Lamentablemente, en enero de 1895, cuando retornaba a su país su barco, el “Amerique”, naufragó, perdiéndose en ese siniestro buena parte de su obra literaria. “Nocturno III” (1894), obra dedicada a su hermana fallecida, fue uno de los pocos poemas editados en vida por el autor colombiano, aparecida en la revista “Lectura para todos”.
Su poesía inicial era umbría y romántica, tendiendo luego hacia el simbolismo y en su etapa final a un sentir pesimista y agrio de la existencia. Sus mejores trabajos líricos, con la utilización del verso libre y el ritmo musical, son considerados claves para el modernismo en lengua española.br> Se suicidó en su cama, agobiado por las deudas económicas y hastiado de la vida, el 23 de mayo de 1896, disparándose con un revólver en el corazón, cuyo perfil había marcado en su ropa para no errar en el disparo. Tenía 30 años.
Años después de su muerte se editó “El libro de versos” (1923) y en 1925 su novela “De sobremesa”.

La Casa de Poesía Silva fue adquirida en 1983 por la Corporación La Candelaria, esta marcada con el número 13, tiene la importancia histórica de haber sido residencia del poeta José Asunción Silva en los últimos años de su vida. Unas cuantas décadas después de la muerte de Silva, esta casa sirvió de entorno para la creación de otro poeta: Aurelio Arturo, nariñense, quien buscó albergue como estudiante de Derecho. De la Costa Atlántica, en 1939 otro poeta vino a vivir en este recinto: Gregorio Castañeda Aragón. Hoy continúa conviviendo la poesía con el nombre de Casa de Poesía
Silva. 

BIOGRAFÍA PABLO NERUDA


                                                      Pablo Neruda 


Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto
Poeta chileno
Nació el 12 de julio de 1904 en Parral, pueblo de la zona central de Chile. Su padre, José del Carmen Reyes era ferroviario, su madre, Rosa Neftalí Basoalto, falleció al mes de su nacimiento afectada por la tuberculosis. Pasados algunos años se trasladó junto a su padre a Temuco, ciudad recién fundada en el lluvioso y forestal corazón de la Frontera, muy al Sur, donde había contraído nuevas nupcias con doña Trinidad Candia Valverde (o Marverde, como la nombrará el poeta).
Desde muy joven sintió la llamada de la poesía (el seudónimom, elegido porque "Pablo" porque le gusta el sonido y "Neruda", tomado del poeta checo Jan Neruda, comenzó a usarlo cuando apenas tenía dieciséis años). Conoció a través de Gabriela Mistral a los novelistas rusos, que el poeta admiró toda su vida. Cursó estudios de francés, con el fin de convertirse en profesos, objetivo que no logró. Un día Pablo conoce el mar: "cuando estuve por primera vez frente al océano quede sobrecogido. Allí entre dos grandes cerros (el Huilque y el Maule) se desarrollaba la furia del mar. No era sólo las inmensas olas nevadas que se levantaban a muchos metros de altura sobre nuestras cabezas, sino un estruendo de corazón colosal, la palpitación del universo". Desde ese preciso momento, el mar pasa a ser su principal obsesión.
Pasado algún tiempo, decide seguir por su lado, por lo que abandona la casa de papá. La mano del padre lo despide en la estación como empujándolo a un destino en el magisterio, mientras él se ve conquistando la capital literaria.
En Santiago, divide su vida entre el Pedagógico de la Universidad de Chile, donde obtiene el primer premio de la fiesta de la primavera con el poema La canción de fiesta, publicado posteriormente en la revista Juventud. Además allí se nutre de cultura, se relaciona con intelectuales, con poetas y semipoetas, y su otra vida, su otra realidad de muchacho provinciano pobre, de penurias y hambre. En 1923 aparece Crepusculario, cuyos gastos de publicación sufragó él mismo con la colaboración de amigos, que es reconocido por escritores como Alone, Raúl Silva Castro y Pedro Prado. Al año siguiente, su Veinte poemas de amor y una canción desesperada se convirtió en un éxito de ventas (ha superado el millón de ejemplares), y lo situó como uno de los poetas más destacados de Latinoamérica. En el que aún se nota una influencia del modernismo. Posteriormente se manifiesta un propósito de renovación formal de intención vanguardista en tres breves libros publicados en 1926: El habitante y su esperanza ; Anillos (en colaboración con Tomás Lagos) y Tentativa del hombre infinito.
Entre las numerosas obras que le siguieron destacan Residencia en la tierra (1933), que contiene poemas impregnados de trágica desesperación ante la visión de la existencia del hombre en un mundo que se destruye, y Canto general (1950), un poema épico-social en el que retrata a Latinoamérica desde sus orígenes precolombinos. La obra fue ilustrada por los famosos pintores mexicanos Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros. Como obra póstuma se publicaron, en el mismo año de su fallecimiento, sus memorias, con el nombre de Confieso que he vivido. Poeta enormemente imaginativo, Neruda fue simbolista en sus comienzos, para unirse posteriormente al surrealismo y derivar, finalmente, hacia el realismo, sustituyendo la estructura tradicional de la poesía por unas formas expresivas más asequibles. Su influencia sobre los poetas de habla hispana ha sido incalculable y su reputación internacional supera los límites de la lengua.
En reconocimiento a su valor literario, Neruda fue incorporado al cuerpo consular chileno y, entre 1927 y 1944, representó a su país en ciudades de Asia, Latinoamérica y España. De ideas políticas izquierdistas, fue miembro del Partido Comunista chileno y senador entre 1945 y 1948. En el año 1970 fue designado candidato a la presidencia de Chile por su partido y, entre 1970 y 1972, fue embajador en Francia. En 1971 recibió el Premio Nobel de Literatura y el Premio Lenin de la Paz. Antes había obtenido el Premio Nacional de Literatura (1945).
Falleció en Santiago el 23 de septiembre de 1973.